lunes, 5 de marzo de 2012

Trucos para motivar la lectura en los niños


Ya se ha comprobado gracias a la experiencia, que el hábito de la lectura supone muchos factores favorables al desarrollo del niño, porque aumenta su capacidad de pensamiento, mejora su ortografía, contribuye a su manejo de la redacción, y le permite obtener una visión del mundo más amplia que influirá a que tenga conceptos más claros sobre todo aquello de lo que lea. Educarse es más que aprender a leer, hay que leer de verdad, y la renuencia de los niños y jóvenes podríamos achacarla a la dejadez de maestros y adultos, que no se tomaron en serio, la tarea de motivar a los niños en la lectura.

No es fácil lograr el interés infantil, etapa ideal para enseñar a los niños el valor de la lectura y encaminarlos al gusto de la misma, en los libros; tampoco es imposible, basta con tomar en cuenta algunos trucos para motivar la lectura en los niños, que ayunda en alguna medida a despertar su curiosidad. Y es la curiosidad a lo que mejor podemos recurrir a la hora de querer encaminar a un niño en el disfrute de la literatura, porque una vez adquirido el hábito de la lectura permanece por siempre para mejora de la vida del que lee.

  • Elegir libros acordes a la edad, los libros demasiado formales para niños pequeños lejos están de motivarles a leer, cuando se trata de escolares de corta edad, lo mejor es elegir relatos cortos y muchas ilustraciones, aspectos que se irán dejando conforme crece más.
  • Cuando son adolescentes los que queremos llevar por camino de la literatura, lo que debe imperar son los libros con historias que tengan intriga o resulten de un suspenso que les mantenga aferrados a la historia.
  • Empezar con libros cortos para los jóvenes y con pequeños relatos para los niños, el agobiar a alguien que apenas se adentra en la literatura con enormes libros, solo provocará que lejos de sentirse atraído se vea aburrido.

Historias breves, relatos emocionantes, historias que motiven a la duda o a cuestionamientos porque despiertan la curiosidad y obligan a leer. Tener en cuenta que no se despierta el hábito lector de un día para otro, que realmente es un desarrollo gradual.


miércoles, 22 de febrero de 2012

La princesa y el campesino


Érase una vez, un precioso reino gobernado por dos reyes muy buenos llamados Rafael de Málaga y su preciosa esposa Isabel de Málaga. Estos reyes deseaban con todo su corazón tener una hija, y estuvieron mucho tiempo intentándolo, pero por más que lo intentaban no se les cumplía el deseo.
Un precioso día, como nunca antes había sido, con preciosas mariposas revoloteando de un lado a otro y un precioso y enorme arco iris que recorría el reino entero, la reina Isabel informó a su marido de que el médico había venido a visitarla y la había dicho que estaba embarazada, esperaba una niña. El marido, feliz, ordenó invitar a todo el mundo a una gran fiesta para celebrar la estupenda noticia.
La niña nació antes de lo que esperaban, nació muy débil, pero cuando todos pensaban que no habría esperanzas para ella, aparecieron tres hadas mágicas. El hada de la felicidad, el hada de la fuerza y el hada del amor. Las hadas se acercaron al rey Rafael y le dijeron que le concederían tres dones a su hija. La primera, el hada de la felicidad, le concedió el don de hacer felices a quiénes la rodeaban. La segunda, el hada de la fuerza, la concedió el don de tener fuerza ante la adversidad, que en ese momento era uno de los más importantes, pues sería el que la haría sobrevivir. La tercera, el hada del amor, la concedió el don de ser capaz de amar a una persona con todo su corazón.

La niña logró sobrevivir y sus padres la llamaron Ana, pues Ana significaba “la de la gracia”, y según decían los sabios del reino seria una persona buena, cariñosa y sensible. Y así fue, la niña era muy buena y hacía felices a todos los que la rodeaban, pues ella tenía el don de hacerlo. Ana era una de las niñas más bonitas del reino, tenía una belleza tanto por fuera como por dentro, que todas las niñas del reino envidiaban. Pero los padres de Ana desde antes de que naciera la comprometieron con el príncipe de Jaén, pues Rafael ansiaba poder unir los dos reinos, y esa era la única forma.

Los años fueron pasando, y nuestra querida y preciosa Ana ya era toda una mujer de diecinueve años. Se había convertido en una mujer tremendamente bonita y todos los príncipes de los reinos próximos soñaban con poder casarse con ella. Un precioso día de verano, Ana salió al bosque con su precioso caballo blanco a coger fresas, la seguían unas preciosas mariposas, pues ni los animales podían controlarse con tanta belleza cerca. Pero de repente apareció un muchacho, al parecer un campesino, con aspecto pordiosero, la verdad no muy guapo pero tenía aspecto de ser muy feliz. El muchacho quedó impresionado con la princesa, supo al instante que se había enamorado de la joven del caballo.

La princesa se acercó al joven y le preguntó que por qué estaba tan feliz, el muchacho casi sin poder articular palabra, pues aún no había logrado salir del embrujo de sus ojos, la contestó: usted mi señora, usted es la que me hace feliz, ha sido verla y saber lo que es la felicidad plena.

La princesa, se quedó un poco confusa, sin saber muy bien qué decir, ella se bajó del caballo y se acercó al muchacho, y mirándole a los ojos le preguntó que cuál era su nombre. El muchacho, avergonzado por no haberse presentado antes, hizo una reverencia y la dijo que se llamaba Javi y que era un campesino que trabajaba cultivando el campo. Los dos jóvenes estuvieron toda la tarde paseando y conversando, él la hacia reír y ella le hacia sonrojar cada vez que sus ojos se juntaban. Cuando calló la noche ella tuvo que irse, pues sus padres la esperaban en el palacio para darle una noticia muy importante.
Cuando llegó al palacio, encontró que sus padres estaban reunidos en el salón principal esperándola, con un muchacho muy guapo. Ella se acercó y preguntó que cuál era esa noticia que tenían que darle. Sus padres la dijeron que desde el momento que supieron que ella iba a venir al mundo, estaba comprometida con el príncipe Andrés de Jaén, que era el muchacho guapo que estaba a su lado. Ella y el príncipe se fueron al patio para poder conocerse, al instante la princesa se dio cuenta de que el príncipe era un presumido y un arrogante, y ella no quería casarse con el por nada del mundo.
Durante el siguiente año, mientras todos preparaban la boda de los príncipes, la princesa Ana seguía yendo al bosque para poder conversar con su amigo Javi el campesino. Ella le contaba que no quería casarse con el príncipe Andrés, porque era un chico muy presumido y no podría amarle nunca.
El día de la boda, la princesa se despertó muy triste, pues sabía que ya no podría hacer nada y que hoy sería la princesa Ana de Jaén, estaba muy triste. Sus amas de llave la ayudaron a vestirse con el vestido que la había comprado para la boda, y ellas también estaban tristes, pues sabían que la princesa no amaba al príncipe.
En el momento de la boda, mientras el cura los estaba casando, apareció por la puerta un joven campesino gritando que detuvieran la boda, diciendo que no podían casarse porque él amaba a la princesa y aunque no sabía si ella le correspondía sabía que ella no amaba al príncipe y él quería que ella fuera feliz y se casara con el hombre que ella quería.
La madre del príncipe, que en realidad era una malvada hechicera, al ver que los padres de ella no estaban dispuestos a obligar a su hija a casarse con alguien que no amara, se convirtió en dragón y fue directa hacia el campesino para matarlo por su traición. El príncipe, con mucho valor enfrentó a la malvada hechicera, cabalgando en su caballo fue hacia ella envainando su espada. Fue una labor difícil, pues la malvada hechicera se valía de cualquier conjuro para echar fuego por la boca, e incluso volar con sus pequeñas alas de dragón. Pero el valiente campesino, con una fuerza mayor a la magia, el amor que sentía por la princesa, hizo que tuviera la suficiente fuerza para derrotar a la malvada hechicera.
Al final, la princesa y el campesino se casaron, y todos los días se iban a cabalgar al bosque, a ir a beber chocolate de los ríos, pues el chocolate de los ríos de aquella zona eran los más dulces de todo el país. Y los dos jóvenes, con un precioso beso final, vivieron felices y comieron perdices.

Vía: Guíainfantil

martes, 6 de diciembre de 2011

Más de un año para montar el Belén


  • El creador es montador de cocinas y ha hecho un escenario con castillo, torres y casas de madera utilizando recortes de su trabajo
  • Una familia de Cerro de Reyes abre el salón de su casa al público HOY 06.12.11 - 00:04 -A. GILGADO | BADAJOZ.

Cuando Francisco Rodríguez le propuso a su esposa adornar la casa con un portal de Belén algo más sofisticado que el que colocaban cada año en una mesita, a Teófila García le pareció buena idea, pero nunca pensó que el asunto derivaría en una pequeña aldea de más de doscientas piezas y otras tantas figuras que ocupan casi todo su salón. Incluso han tenido que arrinconar una mesa para aliviar el espacio.
El portal que ha colocado esta familia en su casa se ha convertido en todo un acontecimiento en el Cerro de Reyes. La voz se ha corrido por la zona y los Rodríguez García no paran de recibir visitas. Una maestra del colegio ya ha avisado de que llevará los niños la semana que viene y el cura de la parroquia Jesús Obrero también animó a sus feligreses a pasarse por allí.
Teófila dice que su casa está abierta para todo el mundo y cree que es la mejor manera de recompensar a su marido por tanta dedicación. Francisco empezó a serrar las primeras piezas en octubre de 2010, y desde entonces no ha parado.
Terminaba el castillo y se ponía con un templo, después con una casa, más tarde con un molino, después con las torres y mientras tanto Teófila se preguntaba dónde encajaría todo aquello.
Su esposa decidió sumarse a la causa viendo el entusiasmo de su marido, que incluso se detenía en detalles como los aperos agrícolas o los cañones -hasta que cayó en al cuenta de que en la época del nacimiento de Jesús los romano no utilizaban cañones, sino catapultas-.
Lejos de recriminarle porque temía que se quedaría sin salón durante las Navidades, empezó a sumar piezas y comprar figuras para la pequeña aldea que estaba construyendo su esposo.
Entre la población no faltan personajes típicos como los pastores o las lavanderas, y todos guardan una proporción simétrica con la altura de los edificios de madera. En total se ha gastado más de 500 euros en figuras. Y la idea es seguir creciendo porque Francisco quiere ampliar la miniciudad el año que viene y llenar el poco hueco que todavía queda libre entre la televisión y la ventana que da a la calle.
Cree que la cascada es muy pequeña y al castillo quiere dotarlo de más cuerpo. Hasta ahora sólo se ve la parte frontal y su idea es que se complete. Y todo esto irá acompañado con un aumento poblacional en el que también piensa su mujer.
Con las novedades para el próximo año tiene pensado ponerse en cuento pasen las fiesta. Ahora bastante tienen con atender todas las visitas, que han ido encadenándose de forma espontánea. Para evitar confusiones han colocado una cartulina con una flecha pintada en la puerta de la casa, el número 34 del Paseo de la Radio del Cerro de Reyes.
Tantas visitas ha obligado a Teófila ha organizarse y ella se encarga de las relaciones públicas. A Fran cisco lo que le pierde es serrar y pegar. En realidad todo esto forma parte de su día a día porque trabaja como carpintero montando cocinas en Kit Extremadura. Su oficio le viene de vocación porque desde pequeño quiso ser carpintero - quizá de ahí su devoción por San José-
En esta particular creación ha intentado gastarse lo mínimo porque toda la madera que ha utilizado la conseguía de los recortes de los armarios de cocina que instala. Empezó hace más de un año y a estas alturas ya ha perdido la cuenta de las horas de trabajo que ha empleado. Dice que algunos días apenas sacaba un rato y otros toda la tarde.
Para adelantar faena, algunas veces se iba antes o se quedaba después de la jornada laboral utilizando alguna máquina del taller de la empresa. A los compañeros esta actividad tampoco les pasó inadvertido y aunque han ido viendo algunas piezas sueltas, Francisco espera que también acaben encantados cuando se pase por su casa.

lunes, 5 de diciembre de 2011

El ratón Anacleto en nochebuena





Un cuento de navidad. El ratón Enriqueto.

Anacleto era un ratoncito algo tímido, de pelo negro, dientes torcidos, ojos bizcos y oreja maltrecha. Se quedó huérfano de madre y padre y creció en compañía de otros ratones que hacían lo que podían para sobrevivir en un mercado de la ciudad de Madrid.

El día de Nochebuena, como era habitual tenían hambre y decidieron salir a buscar algo de comida entre los desperdicios de los contenedores de basura que la gente iba llenando alrededor del mercado. Nuestro amigo Anacleto, que era muy hábil para detectar olores y sabores, era el jefe de la cuadrilla de buscadores de comida y el que más y mejor comida conseguía para la familia ratonil. Esa mañana logró reunir trozos de jamón, chorizo, pizza, patatas fritas, queso manchego, plátanos, manzanas, pan de pueblo y unas cuantas galletas navideñas. ¡Qué rico placer!, dijo Anacleto. Todos sus amigos se reunieron y empezaron su particular banquete navideño. Comieron hasta que casi reventaban sus panzas rechonchas y peludas.

Al filo de las 8 de la noche, ya ni se movieron en sus madrigueras de lo llenos que estaban. Sin embargo, Anacleto decidió salir a ver si conseguía algo de postre. Cuando estaba por allí merodeando… ¡¡¡PUM!!!… lo atropelló un coche. Salió disparado al otro lado de la carretera y notó que algo caliente le salía del cuerpo. Tiene que ser sangre. Dios mío…me estoy muriendo… a donde iré a ir a parar: al cielo de los ratones o allí abajo ¿donde se asan?…, empezó a pensar Anacleto.

En esas estaba cuando ya no sintió nada más y desfalleció…. Cuando por fin abrió sus ojos, se vio rodeado de ratones vestidos de blanco, y dijo: “Entonces sí me morí y debo estar en el cielo”. De pronto uno de ellos le habló, diciendo: ¡¡Hermanito Anacleto … por fin abriste tus ojos … estás vivo!! Un buen susto fue el que se llevó Anacleto. Y lo que realmente había pasado fue que cuando sus compañeros oyeron que un coche se había estrellado contra el contenedor de basura que registraba Anacleto, le vieron tendido en la acera. Inmediatamente lo cogieron y se lo llevaron a su madriguera, le frotaron con alcohol el pecho, le estiraron las piernas y lo calentaron con mentol y velas para que entrara en calor.

Anacleto, al verse vivo, no paraba de llorar de la alegría y juró no volver a portarse mal y ser tan glotón y comilón.

Y Colorín Colorado

Basado en en El ratón Enriqueto. La imagen puedes pulsar sobre ella para que se haga grande y poder imprimirla para colorear.

jueves, 24 de noviembre de 2011

"Leer sigue siendo la base del conocimiento"


La Fundación Santillana reflexiona sobre la alfabetización digital de las aulas más allá del libro electrónico

AURORA MUÑOZ | Madrid 23/11/2011

El continuo desarrollo tecnológico ha modificado los modos de enseñar y de aprender irremediablemente, pero esta alfabetización digital es mucho más que manejarse entre ratones y teclas. Así lo ha defendido Lluís Font, secretario de Políticas Educativas del Departament d'Ensenyament de la Generalitat de Catalunya, en la tercera jornada de la XXVI Semana Monográfica de la Educación que Fundación Santillana dedica este año a los retos docentes planteados por la sociedad digital. "La tecnología tiene que ser propedéutica e instrumental, no está justificada si no logra un objetivo educativo aunque aporte motivación a los alumnos", advierte Font. "La escuela no requiere una googlelización, sino herramientas innovadoras que complementen a las tradicionales", ha añadido. El secretario de Políticas Educativas de la Generalitat catalana se suma a la postura crítica que expone Finkielkraut Alain, profesor de filosofía de la École polytechnique, en Internet: el éxtasis inquietante. La obra cuestiona la utilidad de las TIC para mejorar el rendimiento escolar de los alumnos, que tienden a distraerse con el formato, más allá de los contenidos.

Font considera que tecnología puede dar buenos resultados en las aulas si se matiza la propuesta a las necesidades de cada centro. Propone que los colegios e institutos puedan escoger el presupuesto que quieren invertir en digitalizarse y que dependa de ellos la decisión de aplicar filtros en los ordenadores o dejar a los alumnos libertad en el uso de la Red. "La alfabetización digital puede contribuir a democratizar aún más la educación y a alimentar la inteligencia colectiva, pero la sociedad necesita tiempo para digerir este paso. Si apresuramos el cambio de paradigma sin marcar una hoja de ruta clara podemos distorsionarlo y permitir que nos devore la industria", cita en referencia crítica al consumo masivo de nuevas tecnologías. "El modelo deseable es el que combina el libro tradicional con recursos digitales. Leer sigue siendo la base de la adquisición de conocimiento", opina el secretario de Políticas Educativas del Departament d'Ensenyament de la Generalitat de Catalunya.

Ferran Ruíz, presidente del Consejo Escolar de Cataluña ha puesto en duda que las TIC condicionen en exclusiva el futuro de la educación: "La calidad de la enseñanza se basa más en las sinergias del profesorado que en su virtuosismo. Si nos centramos en la utilización de recursos digitales sin una buena guía del tutor, vamos camino de la perdición".

RuIz ha expuesto distintos escenarios para la escuela futura que van desde un sistema fuertemente institucionalizados y en recesión donde la falta de financiación ancle al claustro en anclarse en "lo de siempre" a otro integrado por colegios privados mercantilizados que condicionen sus elecciones a la rentabilidad y su posicionamiento en rankings de competitividad. "No está claro que va a pasar, por eso hay que mantener una actitud crítica y vigilante", concluye.

Marta Codina y Laura Mateo, directora y coordinadora de Bachillerato del Instituto Guillem Catà de Manresa (Barcelona), han obviado las predicciones para narrar la experiencia actual de su centro, que se encuentra en un barrio de la periferia de Manresa y cuenta con un 36% de alumnado inmigrante, con una situación socioeconómica media-baja. El instituto se salta los tópicos y cuenta con pizarras digitales, ordenadores y proyectores en el 90% de las aulas. Los profesores llevan elaborando materiales digitales de creación propia desde 2007 y utilizan software libre para potenciar las buenas prácticas informáticas. "Al principio había reticencias por parte del profesorado, no porque no se sintieran capaces de adaptarse o porque no les faltara motivación. Tenían dudas sobre cómo controlar que los chicos accedieran a páginas inadecuadas o si darían un buen uso a los materiales. También los padres nos preguntaban cómo podían ayudar a su hijo a hacer los deberes sin conocer el funcionamiento del libro digital", recuerda Codina.

En Guillem Catà se rigen por el Programa EduCAT 1x1 que está basado en el modelo un ordenador por alumno. Eso les permite una mayor autonomía del estudiante en el uso de las TIC y que pueda llevárselo a casa para continuar trabajando con él. Sin embargo, su acogida es más bien tibia en el entorno escolar, porque para justificar la inversión sería necesario acreditar un uso intensivo que, hoy por hoy, no parece exigirse en la enseñanza primaria y secundaria, pero que va extendiéndose con rapidez en el sector universitario. La crisis también ha ralentizado el programa de este centro de Manresa y los alumnos de 1º de ESO tienen que conformarse con que la digitalización la lidere el profesor con un ordenador y una pizarra digital por aula. "No hay recetas mágicas, pero tampoco sería bueno negarse este sinfín de posibilidades", ha concluido Mateo.